4 señales para cambiar sus balatas antes de que sea tarde
El sistema de frenado es su principal seguro de vida. Aprenda a escuchar lo que su automóvil le pide.
En el tráfico diario o en el calor del asfalto de la península, los frenos son su mejor aliado. Las balatas (o pastillas de freno) sufren un desgaste natural constante. Ignorar su mantenimiento no solo pone en riesgo su seguridad, sino que puede dañar los discos, multiplicando el costo de reparación en el taller.
El rechinido metálico
La mayoría de las balatas de calidad cuentan con un pequeño indicador de desgaste. Cuando la pasta se acaba, este metal roza contra el disco emitiendo un chillido agudo al frenar. Es la primera y más clara advertencia.
Vibración en el volante o pedal
Si al pisar el freno siente que el pedal “tiembla” o el volante vibra, es muy probable que sus balatas desgastadas ya hayan causado un sobrecalentamiento y deformación (alabeo) en los discos de freno.
Pedal esponjoso o hundido
Si tiene que pisar el freno casi hasta el fondo para detener el auto, puede deberse a que las balatas están tan desgastadas que los cálipers necesitan mayor recorrido, o existe una fuga en el líquido de frenos.
Polvo excesivo en los rines
Si nota que sus rines delanteros se ensucian de un polvo negro muy rápidamente, es el material de fricción deshaciéndose. Si este polvo cambia a un tono metálico, significa que está frenando con metal contra metal.
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En Distribuidora Bilin contamos con balatas de cerámica y semi-metálicas, además de discos y fluidos de grado original.
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